El principio fundamental detrás del conteo de cartas, y así poder ganar dinero en el juego de BlackJack, es saber que el jugador corre con ventaja cuando existe una cantidad mayor de naipes de alta denominación. En el caso que suceda lo contrario –que haya más naipes de baja denominación- quien corre con la ventaja es la casa.
Un mazo rico en naipes de valor diez y ases mejora enormemente las probabilidades del jugador de blackjack, ya que el blackjack -que es la mano que más paga- se vuelve más fácil de alcanzar, la casa por lo general se pasa y las ganancias dobles se incrementan.
Los contadores de cartas aumentan sus apuestas cuando hay una mayor cantidad de cartas de alta denominación en el mazo. El llevar el conteo de cartas, en el blackjack, ofrece a sus jugadores una ventaja matemática de la que se puede hacer muy buen uso, logrando así vencer a la casa.
Contrario a la creencia popular –erróneamente popularizada por la película Rain Man- no hay que ser un genio de las matemáticas para poder contar cartas, ya que no se trata de seguir el rastro a cartas específicas.

